El conflicto surge cuando las necesidades de una persona no se
están satisfaciendo, debido a que otra persona lo impide, generalmente porque
sus necesidades están en contradicción con las del otro.
Los conflictos es un tema que está a la orden del día en Infantil.
Muchas veces son difíciles de solucionar o de llegar a un entendimiento porque
o bien no son capaces de expresar lo que les ha pasado, o bien no saben
canalizar esa energía negativa que les impulsa a generar conflictos, no
llegando a entender tampoco que lo que han hecho está mal.
Para hacer frente al conflicto, en el aula hay que trabajar la cooperación,
comunicación, tolerancia, expresión emocional positiva, técnicas de resolución
de conflictos y ambiente positivo del aula.
Existen diferentes técnicas con las cuales se pueden solucionar
diferentes conflictos:
- El juicio: lo más característico de este proceso es que no es voluntario, es
decir, las partes implicadas se deben someter al juicio aunque no quieran. Se
trata de que un juez tome la decisión basándose en pruebas y argumentos.
- El arbitraje: las partes implicadas en el conflicto pueden opinar sobre el
proceso pero la decisión final la tomará un tercero (el árbitro).
- La conciliación: este proceso se puede aplicar en un proceso judicial y se trata
de que el juez permita la confrontación de puntos de vista de las partes y
éstas consigan llegar a un acuerdo.
- La mediación: en este proceso hay un mediador que dirige y facilita los
intercambios entre las partes y ayuda a buscar una solución.
- La negociación: en este proceso las partes dialogan y deciden sobre el proceso y
sobre el resultado. No se da la intervención de un tercero.
La mediación es el proceso más utilizado en el ámbito escolar,
aunque yo pienso que los alumnos tienen que solucionar por sí solos los
problemas que les surjan, pero no se nace con esa capacidad desarrollada; así
que es algo que se tiene que aprender y para ello los maestros deben guiarles y
aconsejarles en dicho camino.
En el aula en el que estoy realizando las practicas no existen
normas, a los niños se les va explicando las situaciones con respecto van
sucediendo. Lo que la maestra si sigue son unas pautas de actuación, ante
mordiscos hace lo siguiente:
- Atender al niño o a la niña
dañado/a.
- Preguntar al alumno/a que ha
mordido sobre la causa del mordisco y aclarar si esa es la forma de solucionar
un problema.
- Enviar al niño/a que ha
mordido al rincón de pensar, donde habrá un sistema de resolución de conflictos
adaptado a esta edad. Este sistema consiste en elegir la conducta realizada y
la posible solución, para ello ofreceremos al niño/a una serie de tarjetas con
dibujos que reflejen la acción y la solución. Deberemos guiar al niño/a para
que elija adecuadamente.
- Pasado un periodo corto de tiempo
de la reflexión hacer que el alumno/a diga si
morder a un compañero/a es bueno o no y que ponga en práctica la
solución elegida en el rincón de pensar, por ejemplo pedir perdón al
compañero/a que ha mordido.
- Hablar sobre lo sucedido y
recordar las normas de la clase, entre las que estará incluida “No morder”.
- Cuando la conducta
desaparezca utilizaremos el refuerzo positivo.
Y ante
peleas lo siguiente:
- Separar a los alumnos/as que
se están agrediendo.
- Preguntar a los mismos/as por
separado la causa que ha llevado a la pelea.
- Cuando se hayan calmado hacer
que reflexionen conjuntamente si la solución
de pelearse es correcta para
resolver un problema o se tiene que hablar las cosas pacíficamente.
- Una vez resuelto el conflicto
que se pidan perdón y se saluden como signo de reconciliación.
- Tratar el tema con el resto
de compañeros para que analicen si la actitud de pegar es correcta o no.