Los proyectos son
investigaciones realizadas en el aula con los niños y que suelen surgir con cualquier
acontecimiento casual, una experiencia provocada por el maestro, un centro de
interés que afecta a la vida del colegio, una idea de un niño, un problema, un
acontecimiento con repercusión en la clase, una iniciativa, una visita, la
entrada de un animal en la clase, etc. Los proyectos no tienen una duración
preestablecida, pueden durar varios días, una o dos semanas e incluso
extenderse durante meses.
Los proyectos suponen una
forma de trabajar en la que se construye el aprendizaje entre todos, buscando
la participación en las ideas principales del mismo, en la forma de afrontarlo,
en los retos que nos vamos planteando, en los resultados que vamos obteniendo y
en todo el proceso.
Los proyectos suponen un reto
para la interdisciplinaridad pues permiten adquirir conocimientos de las
diversas áreas o disciplinas a través del desarrollo de la investigación basada
en el interés central.
En el colegio en el que estoy
realizando las practicas, a través de los proyectos interdisciplinares se
trabajan las inteligencias múltiples de Howard Gardner, las cuales refuerzan la
idea de que hay diferentes maneras en que las personas aprenden, representan,
procesan la información y comprenden el mundo que nos rodea. La inteligencia no
se limita, como tradicionalmente se pensaba, a la capacidad de razonamiento
lógico o a la manipulación de palabras o números, sino que constituye la
habilidad para resolver problemas y elaborar productos valiosos.
En este colegio no se trabaja
principalmente por proyectos, la metodología que utilizan está centrada en un método
de fichas: “Colorines”, que está basado en las inteligencias múltiples.
Todos los años realizan un
proyecto conjunto las tres edades de infantil. Este año se realizo para la época
navideña. Las maestras no querían que fuese algo que simbolizara la navidad,
para que sirviera todo el año, pero sí que llevara un trasfondo para esas
fechas tan señaladas.
Con la participación de los
niños y su entusiasmo por desearlo todo se pusieron en marcha para la creación de
un robot. Era una idea perfecta para trabajar las inteligencias múltiples. Cada
clase se centró en una parte especifica del robot: una clase trabajo las partes
del cuerpo que podía tener el robot (cabeza, brazos, piernas…), otra los
materiales con los que podían construir el robot (cartón, botones, papel de
aluminio…), otra se centró en el cerebro (que hacía el cerebro, para que servía,
como querían que pensara el robot…), otra clase en el corazón (como funciona,
el recorrido que hacen las venas hasta el corazón…), otra en sus movimientos,
etc.
Una vez analizado el robot, se pusieron manos a la obra para fabricarlo y así
poco a poco, entre todos los integrantes de infantil construyeron el robot a la
vez que trabajaban las inteligencias múltiples, tocando todos los temas, desde
el artístico hasta el lingüístico.
Cuando ya el robot estaba
completamente acabado, las maestras se lo enseñaron a todos los niños, y todos
se quedaron con la boca abierta, pero empezaron a surgir dudas de cómo podían hacer
para que el robot tuviera vida y no fuera solo un trozo de cartón pintado. Así que
en las clases de infantil se crearon debates y al final llegaron a la conclusión
de que si las plantas son seres vivos, podían introducirle una planta en el corazón
y así conseguir que el robot tuviera vida. Y así lo hicieron… pusieron una
lenteja germinada en el corazón del robot y un día una maestra se metió en el
cuerpo del robot, dándole vida a ese trozo de cartón pintado.
Desde ese día el robot formo
parte de la escuela, y de vez en cuando iba a visitarlos para contarle cuentos,
jugar con ellos, etc.
A partir de este proyecto se creó
un vídeo que resume la vida del robot, en él aparece una niña de la zona más
marginal de Granada que sueña con tener un robot y entre todos consiguen que su
sueño se haga realidad. El vídeo termina con una frase que dice:
“No seremos los que más tenemos, pero si los
que más soñamos”
Aquí os dejo el vídeo, espero que os guste tanto como me guste a mí, y que entendáis la situación en la que viven estos niños: